Obesidad en la adolescencia: causas, riesgos, ¿Cómo prevenirla? Y más

El día de hoy hablaremos de un problema que se produce en casi todas partes del mundo, siendo algo fácil de detectar pero complicado de tratar, la obesidad en la adolescencia. Acompáñanos a conocer que lo causa y cómo contrarrestarlo en estas interesantes líneas.

¿Que es?

Podríamos definir de manera sencilla la obesidad en la adolescencia como un problema de salud, el cual tiene como principal característica tejido adiposo (grasa) extra y/o innecesario en los jóvenes, pudiendo afectar de manera negativa su vida. Esta “grasita extra” puede traer muchos problemas durante su vida, además de perjudicarlos posiblemente en el futuro como adultos, llevándolos a padecer diversas patologías que pueden llegar a estar asociadas a la obesidad en sí.

La obesidad en la adolescencia es un problema de igual o más magnitud que la que suelen padecer los adultos. Existen varias organizaciones que se han encargado de suministrar los datos necesarios para si una persona (en este caso los adolescentes) posee obesidad o solo pesa un poco más que la media. Se utiliza el mismo sistema en adultos, jóvenes y niños para reconocer si algún individuo posee obesidad, solo que los datos necesarios cambian dependiendo de ciertos factores como; la edad, altura, raza étnica y otros más.

Los datos que suelen utilizarse con mayor frecuencia fueron aquellos recolectados por la OMS, o mejor conocida como la “Organización Mundial de la Salud”, prohibiendo datos incluso a nivel regional, nacional e internacional. El problema de esto es que, se ha demostrado que con el paso del tiempo ha aumentado poco a poco el índice de obesidad en los adolescentes, duplicando los datos recolectados en el primer censo.

Un ejemplo de ello sería el censo del año 2010, momento en el cual solo existían un promedio de 42 millones de menores con sobrepeso, los cuales eran encontrados con mayor facilidad en países que se encontraban en vía de desarrollo; ahora ha aumentado casi un 20% en la ultima década, además los principales exponentes son los países desarrollados.

Los adolescentes al igual que los adultos requieren algunas pruebas complementarias, para ello se emplea el conocido índice de masa corporal, trabajando de esta forma con el peso y la estatura tomándolos como referencia, creando así una proporcionalidad en función de la fórmula matemática:  masa dividida por la estatura al cuadrado. Se debe tomar en cuenta la edad y el sexo para realizar este tipo de pruebas. 

Diferencias sobrepeso y obesidad

Muchas personas confunden el “sobrepeso” con la “obesidad”, puestos se parecen bastante entre sí pero, a pesar de sus semejanzas no son lo mismo. Podríamos decir que una persona con sobrepeso sigue estando “sana”, ya que este dificulta algunas actividades físicas pero no suele tener ningún tipo de problema de salud. Por otro lado, la obesidad es sinónimo de enfermedad, en el sentido que si pone en riesgo la integridad del individuo (Ver artículo sobre: Características de la adolescencia).

Sobrepeso: El sobrepeso resumidamente es causado por una acumulación de tejido adiposo (grasa), la cual puede dificultar la vida de una persona más, no suele presentar problemas de salud graves o que necesiten atención médica. Se podría decir que una persona llega a sufrir sobrepeso si el índice internacional de masa corporal (el IMC, proporcionado por la Organización Mundial de la Salud) llega a igualar los 25 o alcanza números hasta el 29,9. Incluso existen personas con sobrepeso que están en un buen estado físico; siendo los luchadores de Sumo unos excelentes ejemplos.

Obesidad: También es causado por la acumulación de grasa, solo que esta es mucho mayor y suele haber carencia de músculo que la respalde. Debido a esto, la obesidad si trae varios problemas de salud y necesita atención médica para saber la gravedad de la misma. Solo puede llegar a ser considerado como un “obeso” si su IMC alcanza o supera los 30. Finalmente cabe destacar que es bastante fácil pasar de sobrepeso a obesidad, por lo cual debe tenerse especial cuidado si sufre sobrepeso.

Causas de la obesidad en la adolescencia

Muy bien, ya conocemos que es pero, ¿Por qué sucede?. La verdad existen muchas posibles causas, las cuales pueden llevar a que un individuo llegue a estar obeso (prácticamente cualquier ser animal puede quedar obeso). A pesar de ello, muchas de las principales causas están englobadas en: Factores genéticos, derivaciones biológicas, trastornos en el comportamiento y/o la visión desde su sociedad.

Principalmente para que esto suceda, un individuo debe consumir calorías demás, por lo cual, su organismo no es capaz de procesarlas y finalmente quemarlas de diferentes formas (transpiración, orina, etc). Increíblemente, en los adolescentes la obesidad se produce de manera más complicada que en los adultos, pues ellos utilizan más calorías para su crecimiento y desarrollo, lo cual hace más difícil que termine obeso. Finalizando, la causa más común por la cual suelen terminar los jóvenes con sobrepeso es debido a factores sociales y culturales, por el contrario, aquellos que terminan obesos debido a problemas físicos representan menos del 1% de los casos.

He aquí las causas más comunes que pueden terminar produciendo obesidad:

Hábitos alimenticios dañinos

Aquellos adolescentes que poseen una dieta pobre en ciertos componente alimenticios, entiéndase vitaminas, minerales, proteínas y demás, son más propensos a terminar padeciendo obesidad durante su adolescencia, además de mantenerla en su vida adulta. Esto sucede debido a que, el joven complementa sus déficit de componentes alimenticios, con uno en específico, la grasa. Para evitarlo lo mejor es empezar a dar al adolescente una dieta balanceada y enseñarle cómo debería ser su alimentación (Ver artículo sobre: Embarazo de alto riesgo).

Bulimia

Las personas que llegan a sufrir bulimia, están padeciendo un trastorno alimenticio y psicológico, el cual los hace sumamente propensos a terminar obesos. Los bulímicos suelen evitar las alimentaciones normales y sanas, prefiriendo conductas que los lleven a consumir una cantidad de comida excesiva en un corto tiempo. Aquellas personas que sufren estos “binging” (atracones en español) no logran evitarlos, además saben que tienen un problema, pero no desean o son incapaces de detener su hábitos alimenticios incorrectos; volviéndose un problema difícil de curar.

Falta de ejercicio

El ejercicio que es comúnmente implementado en el colegio tienen varias razones, evitar  que los niños y adolescentes sufran por el sobrepeso y estimular su desarrollo. Si un joven trata de no hacer ninguna actividad física, y consigue su objetivo, es bastante probable que termine ganando tejido adiposo que no necesita. Un ejemplo sería el de los estudiantes comunes; ellos no suelen realizar ningún otro tipo de actividad física además de ir a estudiar, por lo cual, aquellos que se queden acostados sin hacer nada irremediablemente terminan ganado peso.

Obesidad en la familia

Esto es algo interesante, mientras más esté incrustado el trastorno en la familia, los índices de obesidad en los adolescentes aumentan drásticamente. Podríamos mostrarlo de la siguiente manera; imaginemos una cadena, el abuelo presenta problemas alimenticios y terminaron traspasados a su hijo; Posteriormente este niño terminó con obesidad y formó una familia; posiblemente su familia termine padeciendo los mismos problemas de su padre, especialmente los hijos.

Por último, la Organización Mundial de la Salud realizó un trabajo para saber más sobre esta “cadena alimenticia” que pasa de padres a hijos, consiguiendo el siguiente resultado: Si un niño crece en un hogar donde uno de sus padres padecen obesidad, aproximadamente tiene una posibilidad de 50% de ser obeso. Ahora, si ambos padres son obesos, la posibilidad aumenta a unos exorbitantes índices del 80%.

Problemas físicos

Los agentes más extraños que pueden verse en los obesos, estos solo afectan a un número menor al 1% de todas las personas con sobrepeso (incluidos los adolescentes). Estas enfermedades médicas que pueden acarrear la obesidad como un síntoma asociado son comúnmente los problemas neurológicos y/o endocrinológicos. La razón por la cual son tan raros como causantes es que: Cuando sucede una enfermedad se suele mantener el mayor cuidado posible sobre el paciente, con la intención de que este no presente patologías asociadas, incluyendo su dieta.

Medicamentos

Algunos niños pueden terminar con obesidad debido a un tratamiento que se les recetó para tratar algún problema en específico. Lo complicado en estos casos es los diversos problemas que puedan terminar influyendo en la necesidad de dicho medicamento. A pesar de ello, los medicamentos y/o tratamientos que pueden producir como síntoma la obesidad son reducidos, siendo los principales exponentes: Medicamentos de origen psiquiátrico y los esteroides.

Cambios repentinos

La forma más recomendada y efectiva para poder criar a un niño es bajo de una rutina y un estilo de vida seguro y confiable. Cuando estos terminan acostumbrándose a una vida común, suelen terminar siendo dependientes de la misma, por lo cual, cualquier cambio drástico que termine afectando su “vida normal” genera estrés a niveles excesivos y en algunos casos es detonante de la obesidad. Algunos de estos cambios son los abusos (ya sea de ajenos o familiares), muertes de seres queridos, divorcios, mudanzas y separaciones (Ver artículo sobre:  Consecuencias de un embarazo precoz).

Estos casos son muy frecuentes e incluso pueden ocurrir desde el inicio de la crianza del niño. Un ejemplo perfecto de este punto es la película “Precious: Based on the Novel ‘Push’ by Sapphire”, la cual nos muestra la vida de una adolescente que presenta casi todos estos cambios anormales (abuso, violación, mudanzas, abandono, etc), razón por la cual termina analfabeta y obesa.

Problemas familiares

Prácticamente como un complemento del anterior. Si sucede algún tipo de abuso, daño o cualquier acto perjudicial sobre un adolescente, además de que este fue realizado por su familiares (principalmente los padres), el daño que se produce es mucho mayor a lo normal. Debido a esto, aquellos jóvenes que llegan a ser maltratados por sus padres tienen índices superiores de sufrir algún problema que, cuando son maltratados por alguien ajeno a la familia y a la confianza del chico. Aquí podemos incluir la obesidad.

Autoestima baja

Los adolescentes que sufren debido a su baja autoestima suelen terminar refugiándose en diversas cosas. Una de ellas es la comida, utilizando principalmente por este motivo: Cuando una persona come, el cuerpo libera una hormona que fomenta una especie de sentimiento gratificante y reconfortante. Aquellas personas con baja autoestima comen no por el hambre, si no por la sensación que reciben al comer.  

Se supone que es un mecanismo de supervivencia que poseen prácticamente todos los animales, para que estos se alimenten, pero su base está en los instintos, razón por la cual, la mayoría de los animales comen sin parar (ya que desconocen cuándo será su próximo alimento). Por otro lado, los humanos no necesitamos dicho mecanismo en nuestra vida diaria. Lamentablemente estas personas aprovechan dicho proceso para sentirse “bien”, sin saber el daño que están produciendo en sus cuerpos.

¿Cómo podemos prevenirlo?

Conociendo cuales son las causas, podemos obtener una idea de las formas de prevenir la obesidad en la adolescencia.  La recomendación primordial es buscar alguna clase de diagnóstico por parte de profesionales, preferiblemente alguno dedicado a la nutrición o encargado de los problemas de los niños, como puede ser un pediatra. Si se llega a conocer acerca de algún tipo de problema físico, lo único que debe hacerse es tratar dicho problema, lo cual acarrea la disminución progresiva de la obesidad.

Por otro lado más complicado, si el problema no posee un origen físico o enfermedad asociada (representando una abismal cifra del más del 99% de los casos), la única manera para poder evitar que esto siga sucediendo es reduciendo las calorías que el joven consume, además de aumentar su actividad física.

Si se desea prevenir de manera eficaz y duradera o revertir los efectos, la única manera segura es poseer motivación personal. Cuando el deseo de cambio proviene por razones personales, es mucho más fácil mantener esa rutina, hasta lograr el objetivo. En el caso de que usted desee prevenir la obesidad en un miembro de su familia, lo más recomendable son hábitos familiares que fomenten el ejercicio y una dieta saludable.

Consejos para evitar la obesidad en los adolescentes

  • Poseer un programa de control de peso: Cuando una familia posee un programa que ayuda a estipular un peso sus integrantes, es menos probable que alguno de ellos termine padeciendo la obesidad (incluidos los adolescentes). Este programa incluye la combinación de varias tendencias que suelen contribuir en la lucha contra el sobrepeso como por ejemplo ejercicios y dietas balanceadas.

  • Buenos hábitos alimenticios: Las personas que poseen buenos hábitos alimenticios están casi exentos de la obesidad. Algunos de estos pueden ser simples consejos como “comer despacio”, o llegar a ser rutinas impecables como contar las calorías de los alimentos.
  • Comida balanceada: Casi siempre se ha recomendado realizar comidas balanceadas, ya que estas ayudan a poseer un número correcto de los componentes alimenticios. También ayuda bastante evitar aquellas comidas que poseen altas cantidades de contenido graso.
  • Evitar las comidas rápidas: Es cierto, son muy sabrosas, pero al mismo tiempo son igual de perjudiciales para tu salud y peso. Si consigues disminuir las veces que comes en lugares de “fast foods” o “comida rápida”, tu peso te lo agradecerá. Esto sucede principalmente por los aceites de lo frito y la gran cantidad de grasa que la mayoría de estos alimentos poseen.

  • Controlar las porciones: De nada sirve terminar contando las calorías si al final las cuentas y consumes lo mismo. Lo que deseamos es disminuir la cantidad de alimento que ingerimos (o al menos las calorías que estos poseen), por ello porciones más pequeñas ayudan muchísimo. Al combinar el conteo de calorías con un conteo de porciones diarias conseguiremos el máximo de ambas técnicas.
  • Actividad física: Como segundo complemento principal para evitar subir de peso tenemos a la actividad física. Aquellos individuos que realizan algún tipo de esfuerzo físico terminan quemando calorías, lo cual ayuda a disminuir de peso.

Dato curioso

Anteriormente se pensaba que consumir más porciones al día acarrea el sobrepeso, pero esto es falso, siempre y cuando dichas porciones sigan estando o poseyendo el mismo valor calórico. Además, mientras más veces se come al día, más acelerado estará nuestro metabolismo, algo que ayuda a bajar de peso.

Para finalizar, daremos un ejemplo: Si una persona come 2500 calorías distribuidas en 1 sola comida estará disminuyendo la eficacia de nuestro metabolismo, aumentando la posibilidad de terminar obeso. Por el contrario, si una persona ingiere 2500 calorías pero lo distribuye en 5 comidas, tendrá un efecto de aceleración en su metabolismo, cosa que disminuye la probabilidad de poseer sobrepeso.

¿Qué no hacer?

  • Disminuir las porciones diarias, pero aumentar la cantidad de alimento: Terminamos retrasando nuestro metabolismo, además si aumentamos la cantidad de alimento en una sola comida, es más difícil digerir y por ende las calorías permanecen con mayor facilidad en el cuerpo. Por esta razón, de cierto modo no es malo que los adolescentes tengan snack, ya que estos estimulan su metabolismo (Ver artículo sobre: Diabetes gestacional).
  • Evitar actividad física: Personas que prefieren no hacer ningún tipo de actividad física poseen mayores índices de obesidad, a diferencia de los que se ejercitan. El no hacer ejercicio desencadena el no quemar calorías, lo que termina en obesidad. Un ejemplo son los adolescentes que no les gusta salir de casa y prefieren quedarse viendo televisión o metidos en el móvil.
  • Utilizar alimentos como un premio: Los padres tienen la mala costumbre de recompensar a sus hijos con dulces cuando estos hacen una buena acción. Finalmente los niños se hacen dependientes de los mismos y posiblemente asocien estos con una recompensa normal y sin consecuencias.

  • No aceptar el problema: Cuando una persona no admite que está sufriendo algún tipo de falla en su vida se dificulta bastante el proceso de recuperación. Los adolescentes igual que los adultos requieren entender su problema antes de poder enfrentarlo.
  • Comida rápida: La comida rápida es placentera y normalmente sabrosa pero, esta se encuentra llena de grasas que no son nada buenas para el organismo. Aquellos adolescente que visitan estas tiendas de comida “chatarra” son más vulnerables a convertirse en futuros adultos obesos.

Riesgos

Poseer un pequeño sobrepeso no suele ser perjudicial para nadie pero, cuando este se convierte en obesidad las cosas cambian, volviéndose bastante peligrosas e incluso exponiendo la vida del individuo a una muerte debido a las calorías extras que parecían inofensivas. Describiremos los posibles riesgos en 2 categorías: Aquellos que afectan al adolescente obeso y los que posiblemente lo dañaran en el futuro.

Actuales

Si un adolescente sufre de obesidad puede terminar expuesto a alguno de estos problemas:

  • Problemas cardiovasculares: La obesidad y el sobrepeso van de la mano con varios efectos negativos. Uno de los más frecuentes y peligrosos son los problemas cardiovasculares, volviéndose más severos y recurrentes en personas con obesidad. Los adolescentes que tengan sobrepeso quedan expuestos a terminar padeciendo varios de ellos a lo largo de su vida.
  • Diabetes: Las personas que padecen obesidad (incluidos los adolescentes), pueden llegar a presentar diabetes, debido a sus malos hábitos alimenticios. Como resultado, deben empezar a cuidar la ingesta de glucosa (la azúcar).
  • Problemas respiratorios: Aquellos adolescentes con sobrepeso sufren problemas respiratorios con normalidad. Algunos pueden ser leves, como una simple tos momentánea. Por otro lado, existe la posibilidad de problemas más fuertes, como puede ser el asma. Aquellas personas con estos problemas pueden superarlos casi de manera total si logran bajar de peso.

  • Problemas emocionales y psicológicos: Cuando se sufre de obesidad, los jóvenes están más cercanos a padecer algún tipo de problema emocional o psicológico. Los problemas psicológicos representan algunos trastornos como: desorden obsesivo compulsivo, ansiedad y depresión. Las fallas emocionales son principalmente provocadas por la baja autoestima, la cual merma la poca confianza del adolescente en sí mismo.
  • Pubertad temprana: También existe la posibilidad que el adolescente termine dicho periodo antes de tiempo (la “adolescencia”). En el caso de los niños y preadolescentes, pueden terminar llegando a la pubertad a una edad mucho más reducida. Antes, la edad para llegar a la adolescencia era los 16, pero actualmente debido a cambios en diversos factores está establecido como base los 12, reduciendo aún más la cifra cuando un joven es obeso.

Futuros

  • Obesidad en la adultez: Los adolescentes que continúan con sus problemas de sobrepeso muy probablemente los sigan poseyendo en la edad adulta, convirtiéndose en adultos obesos (Ver artículo sobre: Embarazo in vitro).

  • Cadena: Por cadena nos referimos a la acción de pasar algún tipo de cualidad o característica a la descendencia. Si los adolescentes son obesos y mantienen el problema hasta formar una familia; lo más normal es que sus hijos terminen siendo obesos también.
  • Desilusión: Un adolescente suele tener una expectativa de vida, basada en lo que desea y como piensa obtenerlo. Gran parte de ello no quieren ser obesos pero si terminan bajo este problema y no logran detenerlo sufren el riesgo de desilusionarse consigo mismo. Desean obtener algo en su futuro, pero terminar consiguiendo algo distinto que no les agrada, esto es lo que produce el sobrepeso en la mayoría de personas.
  • Dificultad durante la recuperación: Aquellos adolescentes que pasan por terapia y rehabilitación para dejar atrás sus problemas de obesidad tienen un ratio mayor de éxito que los adultos. Debido a esto, los adolescentes sufren el riesgo que en el futuro no logren o por lo menos se les dificulte más la rehabilitación.

Consecuencias 

  • Problemas circulatorios: Estos provienen principalmente de la acumulación en 2 zonas en específico; las arterias y las venas. Finaliza produciendo graves casos de hipertensión.
  • Fallas cardíacas: Destacan principalmente patologías como la hipercolesterolemia, producido por la cantidad excesiva de peso, el cual fuerza al cuerpo a realizar acciones que no son aptas para él, además de dificultar en gran medida el movimiento en general.
  • Tensión en los Huesos: Mucho más comunes de los que parecen. Los problemas en los huesos se origina debido a que, el peso proveniente de la persona es demasiado a lo que estos normalmente soportan. La única solución es disminuir el peso del individuo, bajando la tensión a la que son sometidos los huesos.

  • Asma: Un adolescente puede terminar desarrollando asma debido a que sufre de obesidad o sobrepeso. Esto diría que viene en conjunto con los problemas respiratorios en general, a pesar que son menos frecuentes.
  • Baja autoestima: Los jóvenes obesos están expuestos en mayor medida a falta de confianza en ellos mismo, debido a los complejos que poseen debido a su peso y figura. Está comprobado que los adolescentes obesos suelen recibir más bullying que los adolescentes delgados.

Esperamos que haya disfrutado el artículo sobre la obesidad en la adolescencia. 

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