Autoestima en la adolescencia: ¿qué es? Importancia, tipos y mucho más

El día de hoy hablaremos sobre un tema importante, el cual puede hacerle la vida a un joven mucho más sencilla o complicada dependiendo de su situación, nos referimos al autoestima en la adolescencia. Acompáñanos a conocer todo acerca de la autoestima y como su influencia puede modificar de manera positiva o negativa la vida de una persona, especialmente la de los adolescentes.

¿Qué es?

Para entender cómo afecta el autoestima en los adolescentes primero que nada debemos saber qué es la autoestima. Podemos definir brevemente la autoestima como un tipo de valoración que una persona posee sobre sí misma; dicha valoración puede llegar a tener un balance positivo o negativo, dependiendo y variando de individuo en individuo. Una autoestima se va formando dependiendo de los sentimientos, ideas, experiencias y preferencias que puede haber recopilado una persona sobre sí misma durante toda su vida.

Teniendo lo anterior en cuenta, la autoestima es importante en todas las personas, y lo mejor sería tenerla lo más alta posible, claro está, sin llegar al egocentrismo, pero ¿por qué la autoestima es tan importante en los adolescentes?. Un adolescente necesita tener una buena imagen sobre sí mismo si desea llegar a conseguir un desarrollo mental y físico adecuado, por esto tener una buena autoestima es fundamental. Ahora bien, todas las personas al momento de llegar a la adolescencia terminan volviéndose mucho más sensibles, lo cual se puede convertir en inseguridad, y finalmente llegar a una autoestima negativa.

En los adolescentes es fundamental mantener una vigilancia adecuada sobre su autoestima, la cual termina siendo determinada por todas las relaciones que este guarde con sus allegados. La familia, el círculo de amigos y sobre todo, su idea de si mismo y lo que él crea que piensan los demás; serán los principales determinantes en su autoestima y el rumbo que esta seguirá. Debido a estas circunstancia, en el momento que el adolescente se ubique en un lugar que no demuestre afecto y sienta desapego, lo más normal es que tenga cierta inseguridad sobre él y se atribuya la culpa de estas situaciones.

¿Por qué es importante?

La autoestima es importante para todas las personas, sin importar su edad, pero en la adolescencia tiene especial relevancia por los problemas en la identidad que puedan conllevar. Uno de los ciclos del desarrollo humano es la adolescencia, aquel periodo de desarrollo físico, emocional y conductual, aquel momento en el cual un niño comienza su transformación (biológica y psicológica) en adulto, teniendo como una de sus bases principales el desarrollo de una identidad propia, la cual lo acompañará por toda su vida.

Es en la adolescencia cuando se comienza a formar de manera seria dicha identidad, la cual se ve muy influenciada por la visión que el individuo posee de sí mismo. Por esto, la autoestima es imprescindible al momento de conseguir nuestra identidad. Además del daño que puedan causarle a su identidad; debemos tener en cuenta que; aquellos que no pueden amarse a así mismo, jamás serán capaces de amar a los demás. Esto puede afectar la convivencia con el prójimo, y en una especie sociable como los seres humanos, esta conducta puede llegar a considerarse como autodestructiva para el individuo y todas las personas cercanas.

Dejando de lado lo negativo, es este el momento idóneo que los padres deben saber utilizar correctamente pues, si bien la actuación de los mismos no representan de manera absoluta la autoestima del adolescente, el modo en que ellos lleven la situación puede facilitar mucho las cosas para el adolescente, utilizando como herramienta principal el amor y la confianza; lo cual termina convirtiéndose en fortaleza propia, algo fundamental para una autoestima positiva.

¿Cómo analizarla?

Para poder determinar si un adolescente posee una autoestima alta o baja es necesario tener en cuenta varios sentidos. Una persona es totalmente distinta a otra, pero los siguientes puntos son claves al momento de reconocer el rumbo que sigue el autoestima del joven que tratamos de analizar:

  • Pertenencia: La pertenencia tiene como influencia casi directa el entorno familiar que pueda poseer el adolescente. Dicho sentido se encuentra expresado como la capacidad de poseer algo, en este caso ese “algo” es más la capacidad de sentirse dueño de uno mismo y los derechos que poseen sobre las cosas que consideran propias.
  • Poder: El poder que el adolescente tiene se encuentra influenciado de manera total de sus capacidades, cualidades y aptitudes en todos sus campos. Al momento de referirnos a la autoestima, el poder es definido como las posibilidades que el adolescente tenga para elegir qué sueños son posibles según la idea que tenga de sí mismo y de los recursos que tenga a su disposición.

  • Singularidad: La singularidad mantiene como principal influencia las diferencias que posee un individuo sobre el grupo en general. Las personas desean destacar, es algo datado en nuestra mentalidad predilecta, por ello la capacidad de parecer únicos muestra las posibilidades de seguir un camino distinto a los demás. El problema llega cuando dicha singularidad puede variar entre ser positiva y negativa; dependiendo de eso, una persona puede sentirse valorada o rechazada por eso que lo hace único.
  • Modelos: Los modelos se encuentran influenciados de manera directa por los ídolos que tenga el joven. Por modelos nos referimos a las personas que el individuo idolatra y desea seguir su camino. A veces el adolescente tiene como meta alcanzar a alguien, y dependiendo del éxito que tenga en esto puede afectar de manera distinta su autoestima.

¿Cómo se manifiesta?

Una persona puede mantener una valoración propia dependiendo de los pensamientos que tenga sobre sí mismo. Estos pensamientos pueden tener una influencia negativa o positiva y esto hace que se representen de manera distinta en cuestión de multitud de elementos (ideas, sensaciones, experiencias, sentimientos, entre otros). Al recopilar todo, un individuo puede terminar con 2 posibilidades, una alta autoestima que será representado con signos positivos, o el contrario a esto, una autoestima baja que es representada por signos negativos.

Signos de la alta autoestima

Una persona que mantenga una autoestima positiva tendrá las siguientes manifestaciones típicas:

  • Conocen sus capacidades, por ello saben qué cosas pueden hacer de manera correcta, qué cosas necesitan mejorar y cuales son sus debilidades para aprender a sobrellevarlas.
  • No tienen miedo a mostrar sus pensamientos a los demás. Estas personas pueden expresar su idea delante a los demás y no sienten temor alguno en el momento de defender sus ideales.
  • Mantienen una valoración constante de sí mismo y se reconocen cuando logran obtener una meta que les ha costado trabajo. Debido a esto, las personas con autoestima positiva se sienten bien consigo mismas y aprenden a valorarse en las malas y las buenas.

  • Pueden expresar su opinión enfrente de las demás personas y no tienen problemas en escuchar la de los demás. Escuchar el punto de vista de los otros no representa debilidad, es una señal de confianza en sus ideas y valor en los pensamientos de los demás.
  • Tienden a mantenerse calmados al momento de hablar con las otras personas. Si confías en ti mismo, no hay ninguna razón para temer hablar con los demás, y aquellos con una autoestima positiva lo saben.
  • Poseen un buen control al momento de tener que identificar sus emociones y expresarlas a las demás personas. Alguien que se valore a sí mismo puede mantener a raya sus emociones y expresar de manera segura y serena sus pensamientos a los demás sin perder el control de la situación.

Signos de la baja autoestima

Aquellas personas que poseen una autoestima negativa manifiesta de manera típica las siguientes características:

  • El principal signo de una autoestima baja (principalmente en los adolescentes) es una fuerte inseguridad personal. Las personas con una valoración propia negativa suelen ser inseguras y esto es muy sencillo de identificar, debido a que estos individuos se mantendrán en  una constante búsqueda de aprobación por parte de los demás.
  • Aquellos que poseen una baja autoestima tienden a auto-criticarse a menudo, haciendo hincapié en sus defectos y tratando de negar todo lo positivo que este relacionado directa o indirectamente con ellos.
  • Cuando alguien demuestra una valoración negativa sobre sí mismo, es posible que suceda por que se encuentra exigiendo demasiado a sus capacidades. Casi en todos estos casos, las personas que poseen una autoestima negativa tenían modelos que pretendían alcanzar, los cuales habían logrado cosas casi imposibles para personas normales.

  • Otra señal típica de estas personas es una tristeza que se encuentra muy apegada a su vida cotidiana. Estas personas se muestran afligidos en todo momento, y lo peor es que normalmente no saben la verdadera razón de esto.
  • La incompetencia es algo que los individuos con una autoestima negativa no desean permitirse de ninguna manera. Lamentablemente, estas personas no toman en cuenta las cosas en las que son realmente buenos, solo se fijan en aquellas cosas que no pueden lograr y terminan molestándose o entristeciéndose por su incapacidad de lograr algo.
  • Los miedos son algo común en todas las personas, ya que todos tenemos por lo menos unas cuantas cosas que nos asustan. El problema recae en que, las personas con poca autoestima suelen temerle a más cosas que las personas que se valoran. Uno de los miedos más comunes entre las personas con estas características son el miedo al rechazo y fracaso.

Tipos 

Las personas podemos llegar a tener diferentes tipos de autoestimas, pero sin importar la etapa en la que nos encontremos estas serán las mismas y solo variará su nivel de influencia en el desarrollo de la persona. Dejando eso de lado, existen 2 tipos básicos de autoestima, dependiendo de la autovaloración que posea una persona sobre sí mismo, siendo identificadas con los siguientes nombres: “Autoestima alta” y “Autoestima baja”.

También existen derivaciones de estos tipos de autoestima basados principalmente en la estabilidad que tenga una persona; dejando como resultado 4 tipos de autoestima dependiendo de si es alta o bajo y estable e inestable. Debido a que la autoestima es considerado un factor clave al momento de que un adolescente deba relacionarse con su entorno y conseguir un resultado positivo y satisfactorio, procederemos a explicar cada uno de los tipos de autoestima, mostraremos sus características y peculiaridades, además también mostraremos el ejemplo de una persona que posea cada uno de los tipos de autoestima (Ver artículo sobre: Alimentación en la Adolescencia).

Alta y estable

Aquellas personas que poseen una autoestima alta, además que la mantienen de manera estable suelen mantener al mínimo la influencia de las circunstancias externas y los contratiempos que pueden ocurrir en su vida. Debido a esto, su autoestima no baja debido a algún problema que suceda de manera común en su día a día y suelen mostrar los signos de la autoestima alta en casi todo momento.

Normalmente aquellos individuos que poseen este tipo de autoestima tienen una capacidad de desenvolvimiento elevada y no presentan problemas al momento de expresarse delante de los demás. Tampoco suelen prestar atención a defender su propia imagen, ya que esta puede defenderse por si sola. Suelen ser personas que han alcanzado el éxito con esfuerzo y trabajo duro, por lo cual pueden atribuirse sus victorias sin necesidad de desestabilizar a los demás y hacerlos sentir inferiores, lo cual los convierte en líderes natos.

Persona exitosa:

El ejemplo más adecuado para describir a una persona con este tipo de autoestima son aquellos que han logrado conseguir lo que quieren. Normalmente tienen metas claras y realistas, se esfuerzan en conseguirlas con una mente positiva y en algún momento terminan lográndolo. Suelen ser amables y mantienen una confianza impresionante en sí mismos, conociendo sus capacidades y debilidades, tratando siempre de buscar una forma de mejorar en lo que fallan y contribuir en su vida y la de los demás.

Alta e inestable

Los individuos que poseen este tipo de autoestima son personas con una alta valoración en sí mismos, pero debido a ciertas circunstancias no logran mantener esta visión positiva de manera constante en su vida diaria. Normalmente son mostrados como personas agradables que se encuentran totalmente reacios a cualquier contexto que tenga como base la competencia, viéndolo como un hecho desestabilizador para su vida y la de los demás.

Son personas que no presentan problemas al momento de expresar sus ideas y pensamientos a los demás, pero tienen una la mala tendencia de evitar prestar atención a las opiniones de los demás o por lo menos, consideran que su propia opinión es más importante, considerando cualquier cosa que desafíe su palabra como una amenaza.

Persona autoritaria:

Aquellos individuos que poseen una autoestima alta pero inestable son representados principalmente como personas que pueden desenvolverse de manera satisfactoria en casi cualquier campo, pero suelen desprestigiar a aquellos que no piensan de manera similar a la suya; llegando al punto de defender sus ideales incluso cuando sabe que está en un error y si posee la capacidad de imponerse lo hará sin importar la burocracia, valiéndose de herramientas como la privación de la palabras a aquellos que piensen diferente.

Poseen la capacidad necesaria para ser líderes, no buenos líderes; su propia inestabilidad en su autoestima los lleva a mostrarse preocupados principalmente en destacar y mantener ese sentimiento de importancia sobre los demás. Posiblemente obtuvieron algún logro (ya sea por suerte o esfuerzo) y desean mantenerlo a como dé lugar, llegando a intentar mantener su estatus a cualquier precio tomando actitudes pasivas para defender sus ideales desde el punto de la víctima o una aptitud agresiva con la intención de promover su superioridad.

Baja y estable

Aquellas personas que mantienen una autoestima baja pero de forma estable no suelen verse afectadas por ningún evento externo o circunstancia que suceda y los afecte, sin importar que el suceso los favorece de algún modo o realice una reacción adversa a su gusto. Lamentablemente, nunca se esfuerzan en mejorar su imagen que tienen delante ellos mismos y tienden a infravalorar su propio trabajo y esfuerzo, volviendo su capacidad de estabilidad algo negativo para su recuperación.

Normalmente son personas que muestran indecisión al momento de elegir por sí mismos, además de mantener un miedo constante al fracaso y las posibles consecuencias que este podría acarrear en su vida, sin tomar en cuenta los posibles beneficios de elegir ellos sus decisiones. Jamás defienden sus pensamientos e ideas y en el momento que otra persona aporta algo diferente lo seguirán, descartando sus propias opiniones y permitiendo cualquier resultado sin importar sus deseos (Ver artículo sobre: Adolescencia y pubertad).

Persona depresiva:

Las personas que muestran tendencias depresivas son los principales representantes de la autoestima baja y estable. Son individuos que muestran una valoración constante en sí mismos, pero dicha valoración siempre tiene como base las debilidades que poseen y mantiene como principal influencia cualquier cosa que sirva para infravalorar las cosas que haya hecho posteriormente y desprestigiar aquello que haga en el futuro.

No muestran signos de un orgullo correctamente formado y tratan de huir de las responsabilidades, principalmente por el miedo al fracaso de estas, y en el caso que puedan lograrlo, no se consideran a la altura de llevar dicho logro. Su mentalidad suele ser de origen pesimista y perciben sus metas como imposibles, tachando cualquier logro personal como mera suerte o simplemente como una casualidad que pudo haberle ocurrido a otra persona. Por el contrario, sus miedos suelen ser algo parecido a una creencia; manteniéndolos siempre presentes al momento de hacer algo, pensado primero en que puede salir mal.

Baja e inestable

Los individuos que poseen este tipo de autoestima, caracterizada por ser baja e inestable, presentan una sensibilidad excesiva al pensamiento que posean los demás delante de su imagen, influenciando cualquier decisión que tomen por los eventos externos que sucedieron anteriormente o que puedan suceder en el futuro. Están obsesionados con el éxito y cuando consiguen obtenerlo su autoestima sube de manera impresionante, pero lamentablemente para ellos, apenas dicho sentimiento de euforia desaparece su autoestima baja incluso más de lo que subió.

Es el tipo de autoestima que más inestable se presenta, siendo su falta de solidez y la inestabilidad que suelen mostrar estas personas su principal problema. Pueden llegar a ser increíblemente felices cuando obtienen lo que quieren, pero si un evento evita que sigan manteniendo el éxito, su humor cambia drásticamente y se volverá un pesimista hasta que consiga volver a lograr algo.

Persona narcisista:

Los principales representantes de este tipo de autoestima son los narcisistas, individuos basados totalmente en lo que piensan los demás y que tratan de conseguir todo el éxito posible, incluso llegando a ser afectados por eventos irrelevantes, viendo las cosas desde un punto de vista casi irracional, pero que dentro de su cabeza tiene sentido.

Normalmente son malos perdedores, no por el hecho de fracasar seguido, si no por no ser capaces de mostrarse tolerancia cuando fallan y atribuirse demasiada gloria cuando gana. También son capaces de cambiar su estado de ánimo simplemente por la opinión que llegan a percibir que los demás poseen sobre ellos, pudiendo sentirse realizados por situaciones que personas normales consideran irrelevantes, o por el contrario, deprimirse por cosas que otros no le ven importancia.

Identidad

La autoestima se encuentra relacionada con la formación de una identidad propia, cosa que tienen su principal auge durante la adolescencia, siendo el periodo principal de formación del “yo” en una persona, permitiéndole considerarse parte de un grupo, al que lo acompañara de manera indefinida por el resto de su vida. Las personas utilizan su propia imagen para definir cómo será su identidad, y en estos casos la autoestima posee un papel fundamental ya que esta es la que decide si la imagen que uno posee sobre sí mismo es positiva o negativa.

A pesar de lo escrito anteriormente, la autoestima y la identidad de una persona no son una regla fija, en realidad ambas son moldeadas desde que tenemos conciencia en la niñez y se va moldeando con el pasar de los años, teniendo como foco principal la adolescencia debido a los múltiples cambios sociales que tienen las personas al llegar  esta etapa, pero poseyendo la capacidad de cambiar de manera indefinida en un tiempo futuro. Por esto, que una persona posee una autoestima baja no significa que mantendrá esta valoración propia negativa por el resto de su vida, lo mismo sucede con la identidad de una persona. Finalmente, si bien no todos los individuos son iguales, la mayoría de las personas siguen el siguiente patrón:

1.- Autoestima alta – identidad propia.

2.- Autoestima baja – sin identidad.

Valores

Tanto la identidad como la autoestima se encuentra influenciado por los valores que el individuo mantenga incluidos dentro de sí mismo, ya que los valores serán la representación metafórica de los principios, mostrando una idea de lo que es correcto e incorrecto para cada individuo, influyendo de manera directa en su comportamiento y por ende en la manera que se ve y se valora.

A diferencia de la identidad que se va formando poco a poco y es descubierta de manera individual por una persona, los valores son inculcados por las demás personas, normalmente los padres del adolescente, con la intención de orientar el comportamiento de manera correcta y convertirlos en personas útiles, principalmente a los ojos de la sociedad.

Por otro lado, los valores son los encargados de proporcionarles las pautas necesarias a una persona para que decida sus metas y cual es su propósito en la vida, viéndose reflejados en los intereses y contribuyendo en las convicciones más importantes del adolescente. Debido a  ello, los valores influyen la idea que las personas tienen sobre sí mismos (autoestima), dentro de lo que consideran correcto e incorrecto, y como influye directamente en la autoestima, influye indirectamente en el proceso de moldeamiento de su identidad. Lamentablemente, como existen valores positivos, también se encuentran los negativos, pero suerte para muchos, al igual que el autoestima y la identidad, los valores pueden arreglarse y conseguir una idea mejorada de estos.

Finalmente estos son los valores (positivos) que una persona con autoestima positiva puede tener y los antivalores (negativos) que una persona con autoestima negativa y puede tratar de cambiar. Se debe tener en cuenta que; dependiendo de los ideales de el individuo y la sociedad en la que se encuentre, algunos valores pueden variar a sus opiniones.

  • Valores: Respeto mutuo, la solidaridad, el compañerismo, la honestidad, la humildad, la paz y la tolerancia.
  • Antivalores: El irrespeto, la indiferencia, el egoísmo, la traición, la avaricia, la intransigencia, la ira y la intolerancia.

Problemas de autoestima 

Poseer una autoestima baja, con problemas o incluso tener una simple falta de confianza son unos de los principales problemas que pueden llegar a tener los adolescentes e incluso cabe la posibilidad que terminan acarreando otro tipo de trastorno que no se encuentre relacionado directamente con su valoración propia. Las escuelas, los círculos familiares y los medios de comunicación son las principales fuentes de influencia al momento que en un adolescente comienza a autoevaluarse y por ello, muchos veces son los responsables de los problemas que vienen junto a una baja autoestima.

La adolescencia es una fase decisiva, la cual tiene como una de sus metas la creación y moldeamiento de una identidad propia, la cual estará junto a la persona por mucho tiempo. Por otro lado, la valoración que el individuo tenga de él mismo es un factor determinante al momento de elegir sus relaciones, pensamientos e ideas cuando deba enfrentarse solo a la vida (Ver artículos sobre: Noviazgo en la Adolescencia).

Los problemas que se encuentran relacionados a la autoestima afectan tanto a la selección de metas, como al desarrollo de las mismas, además en la mayoría de los casos hay un solo culpable para estos problemas: Una autopercepción pobre sobre sí mismo.

Problemas más comunes:

Entre todos los problemas relacionados con la autoestima que los adolescentes puedan presentar destacan los siguientes, principalmente por su reiterancia en los casos.

  • Baja motivación: Cuando una persona no se considera importante es difícil que se encuentre motivada por la vida en general, un hecho bastante común en los adolescentes que poseen poca autoestima. Suelen ser individuos que se muestran inertes y faltos de interés por prácticamente cualquier cosa, especialmente cuando está relacionada con ellos. La razón principal para mostrar esa poca motivación es esconder el miedo que tienen a no conseguir cumplir con las expectativas de los demás.
  • Incapacidad de mantener relaciones: Aquellas personas que tienen problemas de autoestima presentan cierta dificultad al momento de mantener de manera natural una relación con los demás, debido a que, si no son capaces de valorarse a sí mismos, es muy poco probable que encuentren valor en las demás personas.
  • Dificultad de expresión: Las personas con baja autoestima tienden a tener problemas al momento de expresar los pensamientos que tienen, ya que suelen infravalorar su propia opinión, delegando las decisiones a los otros individuos más “aptos”.

  • Bajo índice académico: Por último, uno de los problemas más comunes y factibles para descubrir que alguien posea poca autoestima son sus problemas que pueda tener en el colegio. Aunque parezca tonto, el que una persona considere que no es inteligente, se termina convirtiendo en una traba para que mejore dicha área; lo cual es bastante sencillo de encontrar en personas con una autoestima negativa.

Problemas más peligrosos:

Es obvio que los problemas en la autoestima son peligrosos pero, ¿alguna vez pensaste lo lejos que puede llevar una situación una persona que padece este trastorno?. Los problemas con la autoestimas son importantes y estos son los que deben tratar con mayor cuidado y rapidez.

  • Depresión: Otro problema igual o incluso más grave que los anteriores es la posible depresión que puede llegar a padecer una persona con problemas de autoestima si no cambia su manera de pensar lo más rápido posible. Las personas con una visión propia negativa son mucho más susceptibles a sufrir depresión que las personas normales, principalmente por el pensamiento de <Si yo no me acepto, ¿por que razón los demás lo harán?>. Si bien, la depresión es muy peligrosa por sí sola, ella es la principal detonante de otros trastornos aún más graves, volviéndose una factor dañino muy peligroso para la vida del adolescente y que no debe confundirse con una simple tristeza.

  • Trastornos alimenticios: Tanto la falta de comida como el exceso de la misma puede traer consecuencias muy graves para los adolescentes que la padecen. El individuo puede buscar encajar dentro de algún grupo, y el hecho de no ser aceptado (o al menos creer que no lo aceptan) lo hace tomar medidas drásticas para cambiar su apariencia, terminando en alguno de estos casos; la bulimia o la anorexia. Ambos casos son extremadamente graves, además también conllevan múltiples patologías asociadas que deben tratarse al mismo tiempo que buscan mejorar el autoestima del adolescente.
  • Transgresiones propias o otros: Por transgresiones nos referimos a los actos violentos o que sean dañinos para un individuo y por ende, son ilegales. Estos individuos trataran de descargar la frustración que tienen sobre sí mismos sobre los demás abusando de ellos, o incluso hiriendo su propio cuerpo.

Autoconcepto 

Al llegar al ciclo de la adolescencia ocurren un sin fin de cambios relacionados con el recorrido que se encuentra realizando cada persona para llegar a ser un adulto, un momento en el cual se desarrollan implicaciones importantes para la vida de un ser humano; pudiendo destacar la identidad y el autoconcepto.

Durante este periodo de tiempo, se comienzan a formar nuevos roles sociales, los cuales son formados teniendo en cuentas las diferentes capacidades cognitivas de cada persona, pero dichas capacidades cognitivas también se encuentran en un proceso de desarrollo que es incluso más complejo, realizando avances y retrocesos creando distorsiones en la mente del adolescente.

El autoconcepto es prácticamente un resumen de lo anterior, siendo definido como una representación, la cual será formada por un individuo analizando y comparando sus propias habilidades, finalizando en otorgar cierto nivel de competencia en diferentes ámbitos y desarrollando una perspectiva de su importancia en cada uno de ellos. Para empezar a analizar esta representación deberán ser tomados en cuenta y posteriormente conjugados varios aspectos sociales; con la intención de comparar el individuo en cuestión con todas las demás personas.

Pero todavía sigue la duda ¿que relaciona el autoconcepto de una persona con su autoestima?. La respuesta es mucho más simple de lo que parece; Los aspectos cognitivos afectan de manera directa la organización propia al momento de realizar un autoconcepto, y este termina afectando nuestros aspectos sociales al momento de analizar nuestras capacidades y así compararlas con la de los demás. Una vez haya culminado dicho análisis termina surgiendo una respuesta, dependiendo de la valencia que se haya otorgado a sí mismo, obtendrá un resultado positivo o uno negativo dentro de sus evaluaciones; los cuales terminan influyendo en la autovaloración que representa el autoestima.

Autoestima, adolescencia y pedagogía

Al momento de hablar de enseñanza, la autoestima en la adolescencia es de suma importancia, afectando primeramente a aquel que posee el problema, posteriormente dificulta su propia educación debido a los complejos que posee ralentizando el proceso de enseñanza, y finalmente puede afectar el resultado final de su enseñanza pues; una persona que no desea aprender no puede ser enseñada y aquellos que tienen baja autoestima no desean aprender porque no se consideran lo suficientemente valiosos como para merecer que les enseñen.

Esto debe ser tomado en cuenta por el profesorado al momento de impartir el conocimiento en sus alumnos, pues para poder otorgar un proceso educativo correcto y de calidad, es necesario que los factores emocionales del joven se encuentren estables o de lo contrario puede afectar la enseñanza y perjudicar su integración en la sociedad. Un ejemplo sería la motivación, la cual es clave para conseguir un exitoso desempeño académico y le otorga tanto al adolescente como al maestro una convivencia escolar saludable; ayudando de manera emocional y estudiantil al mismo tiempo.

Algunos profesores solo se centran de mostrar sus conocimientos y enseñar a aquellos que no presentan problemas durante su aprendizaje y no muestran interés en los alumnos que no cumplen sus expectativas. Esto es un grave error, tanto como docente y como persona en sí; la ética de un profesor se encuentra en guiar a un alumno por el camino del conocimiento y dentro de este paradigma se encuentra nuestra influencia como modelos a seguir y apoyo emocional. Si bien la presencia del apoyo no significa que dicho adolescente mejore su autoestima, puede que un simple gesto contribuya a que su estado sea más favorable para la enseñanza, lo cual es un beneficio mutuo.

Dinámicas para mejorarla

Un problema que tiene varios maestros es solo buscar en las cosas negativas al momento de tratar de corregir un error. Algo que estos docentes deben tener en cuenta es que, el uso de un lenguaje motivador y el esfuerzo por demostrar el valor de un alumno es algo indispensable en el momento que deseamos ayudar al desarrollo de nuestros alumnos (Ver artículo sobre: Psicología del adolescente).

Por suerte para todos, cada vez son más los profesores que se unen al círculo que considera el desarrollo de la autoestima algo relevante y se encuentran en continua búsqueda por las herramientas necesarias para trabajar con las emociones, sentimientos y gustos dentro del salón de clases, viendo la autovaloración y la visión sobre uno mismo como algo fundamental en la enseñanza. Es increíble como una simple estrategia dirigida a la motivación y la confianza puede detener una multitud de problemas que pudieron haber sido mucho más complicados; como lo son los casos de bullying, conflictos o rechazo hacia algún adolescente en particular.

Con la intención de facilitar el trabajo de los docentes interesados en este truco de enseñanza hemos recopilado varias dinámicas sencillas que pueden ser realizadas por los docentes con la intención de reforzar el compañerismo y la confianza propia de los alumnos.

¿Dónde está mi estrella?

A cada chico y chica deberá entregarsele una estrella blanca, la cual deberán pintar de su color favorito. Una vez  que las estrellas se encuentran coloreadas; los jóvenes deberán escribir las 3 cosas que más disfrutan hacer y darle su estrella al compañero de al lado.

Una vez que nadie sepa quien tiene su estrella, comenzarán a leer uno por uno las 3 cosas que se encuentran escritas dentro de la estrella; a lo que el docente deberá preguntar a quién pertenece dicha estrella.

La actividad contiene varios aspectos positivos, como el hecho de hacer reflexionar al alumno respecto a aquellas cosas que más le gusta, recordando algo positivo en el día. Además, el hecho de que otra persona lea los gustos a todos los demás contribuye a la integración de ese alumno al grupo, ya que acaban de exponerse sus preferencias. Por último, en el momento que se pregunta ¿de quién es esta estrella? es una estrategia utilizada para aumentar la seguridad del adolescente, usando como base la identidad propia.

Un día de profesiones

El docente deberá elegir un día sin avisarle a sus alumnos y pedirles de manera repentina que elijan 2 trabajos o profesiones que sean de su agrado. La primera profesión deberá ser seleccionada como el trabajo ideal que desea desempeñar dicho alumno, el segundo deberá ser aquel que él considere que sería más adecuado tomando en cuenta sus capacidades más favorables.

Posterior a eso, con los datos recopilados realizar una lista con todas las decisiones y trabajos elegidos; con la intención de hacer una lista. Después de ello deberá seleccionarse un día en el cual se llevará a cabo una representación teatral y cada alumno deberá hacer una obra tomando en cuenta alguno de los 2 trabajos que ha seleccionado.

  • Dato extra: En algunos casos, ciertos adolescentes pueden mostrarse reacios a querer interpretar alguno de los trabajos que han seleccionado; una solución a ello es otorgar cierto valor en las notas y mostrar la dinámica como una evaluación, haciendo que los adolescentes se esfuercen más.

 

La finalidad de esta dinámica es potenciar la personalidad de los adolescentes al tener libertad de elegir la dirección que toma la obra, mejorando la confianza en sí mismos. Además, es una excelente oportunidad para que expresen sus fortalezas y talentos delante de los más alumnos y pensar en lo positivo que tienen, dejando de lado aquellas cosas negativas.

El juego del sobre

El docente deberá proporcionar una hoja y un sobre a cada adolescente. Cada alumno deberá tomar la hoja y escribir 3 cosas que no le agraden sobre sí mismo. Una vez haya escrito los 3 defectos deberá guardar la hoja en el sobre y sellarlo (Ver artículo sobre: Adolescencia tardía).

Posteriormente deberá escribir su nombre en el sobre y pasarlo a un compañero a su derecha, el cual deberá escribir las 3 cosas que más le agradan sobre la persona que es dueña de ese sobre (se escribirá en el sobre y no en la lista que está adentro). El proceso deberá repetirse con todos los alumnos y finalmente deberán leer las cosas que dice el sobre para sí mismos.

El plan con el que fue diseñado este juego es mostrarle a los adolescente que poseen muchas más virtudes que defectos. Algo a favor es que todos lo compañeros se ven de forma distinta, lo cual implica que las virtudes escritas también sean diferentes. Además, en caso de que alguna coincida, de todas formas serán muchas más virtudes que defectos.

¿Quién le gusta quién?

Este juego es perfecto para aquellos que son adolescentes que son un poco mayores que los demás (15 – 18), pues para ellos el aspecto que puedan poseer y como los demás los ven es algo imprescindible al momento de nombrar la autoestima.

Se escribirá en una hoja el nombre de algún participante. Una vez que todos tengan su hoja y escriban su nombre el docente las repartirá al azar, diciéndoles que escriban las 3 cosas que más les gusta de la persona a la que le pertenece la hoja.

Todos los adolescentes empiezan a buscar 3 cosas, ya sean de origen físico o personal, que piensen que es lo mejor de la persona que dueña de la hoja. Posteriormente a que se escriban todas las características el maestro recogerá todas las hojas y comienza a leerlas de forma anónima. La idea que sea de manera anónima da seguridad a los jóvenes de modo que puedan expresar cosas que normalmente no dirían si supieran quienes son (Ver artículo sobre: Identidad en la adolescencia).

Finalmente la idea del juego es la búsqueda de las 3 características positivas, con la intención de mostrarles que todos poseen algo bueno que ofrecer y que todos los consideran valiosos. Al mismo tiempo, cada vez que el docente lea una característica positiva, el dueño de la hoja sentirá el aprecio de sus compañeros y tendrá más confianza en sí mismo.

Autocuidado

El proceso para enseñar a una persona a tener mejor autoestima puede ser influenciado por la enseñanza, teniendo en cuenta que, podemos orientar más no enseñar de manera directa. Una de las mejores cosas que puede hacer un docente para mejorar el autoestima es explicarles cómo autocuidarse y a mantener su autoestima alta con algunos hábitos para mejorar su dia. Si ese es el caso, solo hay una pregunta que debes hacerte ¿Quiero que la situación cambie?, es necesario la motivación para empezar a subir el autoestima y en el caso de que tu respuesta fuera “SI” estos son algunos hábitos con los que puedes empezar:

  • Evita los pensamientos negativos sobre ti: Lo primero que deberás hacer es dejar de prestar atención en tus cosas negativas y solo empezar a tomar en cuenta todas tus virtudes. Una vez que comiences a tener más confianza busca esas debilidades y piensa cómo superarlas.
  • Busca cumplir objetivos, no obtener la perfección: La perfección es un concepto relativo; lo que puede ser perfecto para mi, para ti puede ser imperfecto. En el momento que decidas cumplir una meta, céntrate en lograrlo a toda costa, no en que salga perfecto. La vida está llena de contratiempos, pero incluso eso es bueno, úsalo como experiencias y mejora cada día.
  • Las equivocaciones no existen: Siguiendo el punto anterior, trata de ver la vida de la siguiente forma, una vida sin errores solo oportunidades. Cuando te equivocas en algo aprendes del error cometido y finalmente aprendes a sobrellevarlo, las equivocaciones son la mejor enseñanza.

  • Prueba cosas nuevas: Trata de experimentar con tus capacidades probando algo que nunca habías hecho antes. Tal vez te sorprendas a ti mismo.
  • Valora tu opinión: Tus ideas son tan importantes como la de los demás, tenlo en mente al momento de expresarte.

Relaciones afectivas

Durante la adolescencia se pueden notar distintos tipos de relaciones afectivas, especialmente por la variedad de comportamientos que pueden llegar a utilizar los adolescentes en la formación de sus relaciones interpersonales. El autoestima juega un papel fundamental cuando de relaciones se trata pues, dependiendo de cómo se sienta la persona consigo misma, se desenvolverá de manera diferente con las personas que lo rodean.

Por ejemplo, aquellas personas que poseen una autoestima negativa tendrán una posibilidad mucho más baja de conseguir relaciones que sean agradables o por lo menos estables. Debido a esta dificultad para poder socializar, muchas veces aquellos individuos que poseen una baja valoración propia suelen terminar alejándose de esa persona por una idea errónea o incluso aislándose por completo de la sociedad. En el caso de las parejas o novios, cuando uno posee este problema es poco probable que la relación termine en algo serio.

Cuando hablamos de las relaciones que puedan llegar a tener en un grupo, las características son aún más notables que en solitario. Cuando una persona con baja autoestima consigue entrar en un grupo mantiene relaciones contrapuestas. En algunos momentos podrá oponerse al grupo si considera que él o sus valores están en desacuerdo pero; cuando se tiene baja autoestima es más fácil seguir la corriente y buscar adaptarse a las condiciones para sentirse aceptado.

Llegados a estos momentos las relaciones más fuertes serán determinantes, los familiares, principalmente los padres pueden ser de gran ayuda, o por el contrario una carga al momento de mejorar el autoestima del adolescente. Los amigos cercanos y aquellos docentes con confianza también puede progresar o retrasar el estado del adolescente pero sin importar que, las relaciones que poseen afectarán de una o otra forma su autoestima.

Sexualidad 

La autoestima como venimos viendo anteriormente ha estado influenciando prácticamente toda la vida del adolescente y la sexualidad no se encuentra excluida. Dependiendo de la valoración propia que posee una persona, este individuo debe estar dispuesto a tomar decisiones que de otra forma no habría ni siquiera llegado a considerar. Cuando el adolescente tiene aquel sentimiento que le muestra la aceptación que posee sobre sí mismo y puede sentir el aprecio, es también capaz de entender su propia competencia y aceptarse sin necesidad que otros tengan que decidir con el.

Aquellos adolescentes que hayan comenzado a experimentar su sexualidad, pero que mantienen una autoestima positiva; siempre y cuando tenga el conocimiento adecuado no suelen presentar ningún problema. Son conscientes de lo que hacen, además de ser capaces de cuidarse y auto-protegerse ellos mismos, respetando sus decisiones y aprendiendo a respetar la de los demás. Esta confianza es la base para poder aceptar su cuerpo y su sexualidad e influencia las conductas que puedan llegar a desarrollar si poseen una idea clara de lo que desean.

Lamentablemente, los adolescentes que poseen una baja autoestima son fácilmente influenciados y pueden terminar padeciendo una sexualidad que les disguste, por el simple hecho de seguir a los demás. Empezar la sexualidad sin estar listo es riesgoso, y tener una autoestima correcta es un requerimiento. Cuando comienzan su vida sexual con baja autoestima están expuestos a multitud de factores de riesgos; destacan los embarazos precoces como una de las consecuencias más comunes.

Esperamos que el artículo sobre la autoestima en la adolescencia haya sido de su agrado. 

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